Sin categoría

CODITOS CON VERDURAS

No sé si os pasa a vosotros, pero la mayoría de los días en esta casa se cocina para tres y claro, como somos dos, al día siguiente alguien se lo tiene que terminar. Si es arroz o pasta, se lo termina el pinche y si es sopa de cocido, verduras o legumbres, me lo termino yo. En los segundos platos no me pasa nunca porque suelo comprar por unidades y no por medios o kilos enteros, pues es la única manera para mí de saber exactamente qué es lo que me llevo a casa. Compro 4 filetes de pollo, 6 filetes de hígado de cordero, 2 carrilleras con hueso… aunque me llamen loca, me da igual.
El pinche dice que así no se compra y yo le digo que así, ni se tira ni te falta.
En uno de esos días en los que el pinche es feliz porque sabe de antemano que va a comer arroz, yo me tengo que idear algo para mí y esta receta es lo que salió de uno de tantos… La pongo porque salió muy buena y porque la pasta se puede comer de mil maneras y no solo con tomate, es barata y encima, acabas con muchos restos que van quedando por la nevera.

CODITOS CON VERDURAS
Ingredientes. – para dos personas-
– 50 gramos de coditos o cualquier pasta alimenticia.
– Medio calabacín.
– Media cebolla mediana.
– 10 judías verdes.
– 1 zanahoria.
– 2 cucharadas de salsa de soja.
– Caldo de verduras.
– Aceite de oliva virgen extra.
Elaboración.
1º.- Pelamos la zanahoria y la cortamos en rodajas muy finitas. Limpiamos las judías verdes, quitamos sus extremos y los hilos y las cortamos en trocitos pequeños. Lavamos muy bien el calabacín, ya que vamos a utilizar su cáscara, y lo cortamos en bastones. Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana
2º.- Rehogamos estas verduras en una sartén caliente con un poco de aceite hasta que las verduras empiecen a estar tiernas.
3º.- Incorporamos los coditos y lo cubrimos con el caldo de verduras o su equivalente en agua y media pastilla de caldo.
4º.- Dejamos cocer, removiendo de vez en cuando, hasta que la pasta esté en su punto, unos 15 minutos.
5º.- En los últimos 5 minutos de cocción, cuando el caldo ya se va consumiendo, agregamos la salsa de soja, removemos y terminamos de cocer la pasta.
Servir caliente.
No dejé que se consumiera del todo el caldo porque quería que quedara muy untuoso.
Las verduras las corte con una mandolina, pero se puede hacer perfectamente a cuchillo. Estos aparatos de cocina yo no los puedo comprar a ciegas, necesito probarlos antes porque a lo mejor me lo llevo a casa y después no puedo manejarlo. Como mis padres tienen una, muy básica, como la mía, probé en su casa y corta de maravilla, así que decidí, tras la experiencia, hacerme con una.
Sin categoría

ARROZ CON MEJILLONES

Con esta receta he pasado por momentos de me la como porque me la tengo que comer, me como solo los mejillones o, como ahora, me lo como toooooodo. Es una receta de mi madre y la llevo comiendo desde que era pequeña. Comer nunca ha sido mi fuerte, como de todo, pero en pequeñas cantidades, soy de las que cocina por el gusto de cocinar, porque me lo paso bien, no porque después me vaya a comer un platazo enorme.
Disfruto con las tapas y los menús degustación porque me dan muchas cosas a probar sin que la cantidad me abrume. Y, aunque soy muy golosa, con el dulce me pasa lo mismo… en mi casa me miran raro porque me como un milhojas en tres veces o porque parto los croissants en dos y lo comparto.
Al arroz le pega lo que le eches; hoy mismo hemos hecho un arroz con zanahoria, alcachofas, calabacín y un tomate frito casero que el próximo día os presentaré, hecho por Nela con sus mejores productos, una gozada si tienes prisa o si te cuesta bastante cortar y preparar un refrito en condiciones, como es el caso. En casa, la receta de hoy también ha tenido sus variaciones; al principio era solo con mejillones y después, pasó a tener ajo, ingrediente que un día desapareció para no volver y que fue sustituído por unas buenas judías verdes. En definitiva, yo os doy la receta base y ya vosotros la adecuáis a vuestros gustos.

ARROZ CON MEJILLONES
Ingredientes.
– 250 gramos de arroz.
– 1 kilo de mejillones.
– 1 vaso de vino blanco.
– Aceite de oliva virgen extra.
– 150 gramos de judías verdes cocidas.

Elaboración.
1º.- Limpiamos los mejillones y eliminamos las barbas que suelen sobresalir de las valvas.
2º.- Una vez limpios, los introducimos en una cazuela junto al vaso de vino y los dejamos cocer, con la tapa puesta, hasta que se abran.
3º.- Retiramos a una fuente y reservamos el caldo de la cocción.
4º.- Cuando se hayan enfriado, abrimos los mejillones, retiramos su carne y reservamos.
5º.- En una cazuela con un fondo de aceite caliente, rehogamos el arroz e incorporamos los mejillones y las judías verdes.
6º.- Cubrimos con el caldo de los mejillones más algo de agua para completar -el doble del volumen del arroz más un poco más- y lo dejamos cocer hasta que se haga el arroz, unos 20 minutos aproximadamente.
Servir caliente.

Notas
– Si queréis echarle ajo, mi madre los rehogaba junto al arroz en entero, tan solo pelados. De esta manera, se queda el sabor y el que quiera los come y el que no, lo retira.
– Las judías verdes pueden ser en conserva. Si queréis que sean frescas, las limpiamos como hacemos normalmente y las cocemos primero. El caldo nos puede servir también para cocer después el arroz o para hacer una rica sopa para el día siguiente.

Sin categoría

CREMA DE CALABAZA Y CURRY


En esta receta el pinche ha tenido gran protagonismo porque casi la hace él solo entre pelar patatas y la calabaza, que mira que está dura. Me levanté del sofá muy dispuesta a hacerlo yo, pero se me resistía y se la dejé a él con todo mi cariño.
Las recetas de verduras en esta casa son para mí, soy la única que come verduras a mansalva y la verdad es que casi nunca le hago fotos. También es cierto que no las cocino de ninguna manera en especial, ya que me gustan o crudas o al dente, hervidas la mayoría de las veces y así, sin aliños ni nada que las enmascare.
Sin embargo, intento incluir todas las que puedo en las guarniciones o en las salsas para que los dos comamos, aunque sea de forma muy disimulada. Ayer decidí que no era día de disimulos y que tocaba una crema y la verdad es que fue bien aceptada por el pinche, con resignación cristiana, pero no quedó nada en los platos. El truco consiste en hacer justo lo que se va a comer en el día y que no sobre, así parece que se terminan las verduras de la nevera y que ya no habrá más.
Nunca había comido esta crema, en casa de mis padres no se suele comprar la calabaza, pero cada vez que la veo en el mercado, me resulta muy apetecible y me la llevo a casa. Si no me hubiese parecido feo, hubiese chupado el plato para no dejar ni los restos, pero una tiene una imagen y una educación…jajaaaaa
Crema de calabaza con curry

Ingredientes.
          200 gramos de calabaza.
          1 patata mediana.
          Media cebolla.
          1 diente de ajo.
          1 puerro – la parte blanca-.
          1 cucharadita de curry.
          Aceite de oliva virgen extra.
          Sal.
Elaboración.
1º.- Pelar la calabaza, la patata y la cebolla. Cortarlas en trozos regulares, no muy grandes para que se hagan antes.
2º.- Limpiar el puerro y cortarlo en trocitos pequeños. Pelar el ajo y laminarlo.
3º.- Calentar un poco de aceite para rehogar la cebolla, el ajo y el puerro. Añadir también la calabaza y esperar, removiendo de vez en cuando, a que se ablande ligeramente. En ese momento, incorporar la patata.
4º.- Rehogar unos minutos el conjunto, espolvoreamos el curry y la sal y cubrimos nuestras verduras con agua.
5º.- Dejamos cocer hasta que la patata esté tierna, unos 15 minutos a fuego medio-fuerte.
6º.- Triturar la crema de manera que no quede ningún trozo de verdura.
7º.- Poner de nuevo la crema en el fuego para levantarla y rectificar el punto de sal, si fuera necesario.
Servir caliente.
Se puede adornar con pipas de calabaza, como se ve en la foto, o con trocitos de calabaza rehogada.

Las cantidades que pongo son para dos personas, quien la haga basándose en nuestra receta, ya sabe que tendrá que calcularlo dependiendo de los comensales que vayan a ser.

Sin categoría

CALABACINES DE MI MADRE

Con cuatro ingredientes podemos tener una cena espectacular. Esta receta es de mi madre, la hace desde que yo recuerdo y está buenísima, qué voy a decir yo…más ahora que vivo de nuevo en su casa, jajaaaaaaaaaaaa. En serio, hay que probarla.
Ahora no puedo cocinar más que pequeñas cosas frías, ya que no tengo mi cocinita adaptada, pero hoy me ha animado a publicar Elena Zulueta, del blog Cuatro Especias y aquí estoy, haciéndole caso y dedicándole esta receta a ella.
La verdura me ha gustado siempre y, según algunos, parece que me alimento solo a base de productos verdes. Lógicamente, no es así, pero procuro que todos los días haya en la mesa una ensalada, un acompañamiento de verdura, un caldo de judías verdes -tan simple y sencillo como eso para llenarse de vitaminas- o un plato como tal de la huerta. Hoy le ha tocado el turno al calabacín, que se suele preparar en crema, rellenos o a la plancha. Mi madre los hace rellenos, pero esta receta es especial, siempre le decimos que la prepare, que haga calabacines machacados -no sabemos cómo llamarlo- y ella, qué remedio, accede para complecer a sus polluelos, jajaaaaaaaaa, muy grandes ya, pero polluelos al fin y al cabo.
Vamos con ella.
CALABACINES DE MI MADRE
Ingredientes.
– 4 calabacines.
– 2 cebollas.
– 3 ajos.
– Aceite de oliva virgen extra.
Elaboración.
1º.- Pelamos y picamos los ajos.
2º.- Pelamos y picamos finamente las cebollas.
3º.- Pelamos y cortamos en dados los calabacines.
4º.- Rehogamos en una sartén caliente con un fondo de aceite de oliva virgen extra las cebollas y los ajos hasta que estén a medio hacer.
5º.- En ese momento, incorporamos los calabacines y lo rehogamos hasta que se quede blandito y deshecho. Remover de vez en cuando para que no se pegue.
6º.- Servir caliente.
En casa no cocinamos con sal, así que ese punto os lo dejo a vuestro gusto.
Como últimamente estoy muy panera de pensamiento -que después casi ni lo como-, para esta receta también es imprescindible. De hecho, a mí me gusta comerla a sopones, disfrutando… xDDD
Sin categoría

ARROZ CON ESCALIVADA

¿No sabes qué hacer hoy para comer?
Elige algo sencillo y que esté listo en 30 minutos, así puedes disfrutar del día, que está estupendo. Me gusta cocinar, no lo vamos a negar, pero hay días y semanas y meses que no apetece nada, pero como comer hay que comer y no, no vale el echarse al cuerpo un trozo de pan con lo primero que le llegue dentro cada día, pues hay que estar entre fogones.
En esta casa si no hay arroz, sé de uno que se va. De hecho ya se lo está planteando, pero como hoy vamos a comer su arrocito, se quedará unos días más. A mí me apetecen ensaladas -de arroz también, de lechugas, de legumbres, de patatas, de todo-, y a él chicha, qué le vamos a hacer.
La receta de hoy se hace en un momento porque para todo hay truco, claro, ya que sin él, tardaríamos bastante más. Desde Universo Sibarita me llegó un bote de escalivada y es el que utilicé aquí. Las opciones eran pocas, o me lo comía yo sola o lo disfrazaba para que fuera plato común y como me gusta probar para conocer reacciones, pues…probé. El arroz tiene un poder mágico que envuelve todo lo que le pongas y lo hace rico. 
Para los que nos gustan las verduras, esta conserva está genial y realizada con aceite de oliva virgen, que es lo primero que miro. Vienen unas buenas tiras de berenjena, de pimiento y de cebolla y me parece una buena opción si no tenéis tiempo para prepararla o por si lo necesitas para complementar una receta.
ARROZ CON ESCALIVADA
Ingredientes.
– 1 bote de escalivada en conserva El Almanaque, de Universo Sibarita.
– Arroz.
– 2 ajos.
– Dos cucharadas de tomate frito.
– Romero.
– AOVE.
– Caldo de verduras.
Elaboración.
1º- Pelamos y picamos los ajos. 
2º- Calentamos en una sartén unas dos cucharadas de AOVE y le agregamos los ajos picados. Rehogamos hasta que empiecen a coger color.
3º- Abrimos la escalivada, la picamos y la añadimos a la sartén, junto a la salsa de tomate y el romero. Rehogamos todo durante 3 minutos.
4º- Incorporamos el arroz y le damos unas vueltas para que se impregne del aceite y de los sabores. 
5º- Regamos con doble cantidad de caldo que de arroz y dejamos cociendo durante 20 minutos, vigilando de que no se quede sin caldo y el grano se haga por completo.
6º- Servir caliente.
Notas
Como se puede ver, no pongo cantidades, en casa cocinamos para dos personas y el arroz siempre lo hago a ojo; si sobra una ración, siempre hay quien se la coma al día siguiente. 
Me gusta tener caldo de verduras congelado para estas ocasiones, lo saco la noche antes y lo dejo en la nevera para que vaya descongelándose. Lo podéis hacer de judias verdes, de alcachofas o de lo que queráis, de puerros y cebolla o mezclarlos todos. El arroz quedará mucho más sabroso que si lo hacemos sólo con agua.
Cada marca de arroz es diferente y los tiempos de cocción cambian. Lo importante es estar pendiente para que no se nos quede crudo y echar líquido antes de que se consuma del todo el anterior, porque así conseguimos que no se agarre.
Al final de la cocción, cuando ya está todo hecho y aun queda algo de caldo, me gusta removerlo, como si de un falso risotto se tratara, para que quede más ligado.
Sin categoría

Mamárecetas VII: Tortilla de brócoli y coliflor

Traigo hoy una receta con unos ingredientes estrella. 
La comida es placer,a todos nos gusta probar cosas nuevas,deleitarnos con aquellos alimentos que más nos atraen -a mi me pierde el chocolate- pero,a su vez,la comida es salud,la necesitamos para seguir activos,por ejemplo.
Cuando estamos resfriados,echamos mano de la vitamina C. Si nos queremos poner morenos en verano,nos hacemos unos licuados de zanahorias y así podríamos poner más casos.
El brócoli y la coliflor son alimentos que nos ayudan a nosotras las mujeres para protegernos de una enfermedad silenciosa,el cáncer de mama. Está comprobado que desactivan un componente del estrógeno que promueve el crecimiento de tumores y también incrementa otro de sus componentes que actúa en sentido inverso, protegiéndonos de la enfermedad.
No es cuestión de obsesionarse y empezar a comer verduras como locas,pero si de incluirlas alguna vez en nuestra dieta para beneficiarnos de sus propiedades.Una vida tranquila,relajada,sin stress y llena de buenos nutrientes son nuestros mejores aliados. Ahora me diréis que cómo se me ocurre pedir sosiego en un mundo como éste,con un ritmo de vida acelerado y vertiginoso;pues sí,lo pido,cada día necesitamos un ratito,aunque sea pequeño,para nosotros mismos,para hacer lo que nos apetezca y para desconectar de lo que ocurre a nuestro alrededor.
Regalémonos 5 minutos cada día para pensar en nosotras.Yo hoy se lo voy a regalar a tres de vosotras,un pensamiento positivo,un gran abrazo y todo el cariño del mundo:
– Para Ana, de Viento y Bambú.
– Para Dolores, de Al calor de un bizcocho.
– Para Alcantarisa, de Cocinando en mi isla amarilla.
No son premios ni memes,se trata de un tiempo que,aunque imposible de dar,si despierta una sonrisa que llene el alma,me doy por satisfecha.
La sonrisa y el buen ánimo son importantísimos también pues crean defensas en nuestro interior.
Tortilla de brócoli y coliflor
Ingredientes
-600gr de brócoli.
-600gr de coliflor.
-5 huevos.
-Ajo.
-Aceite.
-Agua.
-Sal,opcional,nosotros no le ponemos.
Elaboración
Cortamos las verduras en ramilletes y lo hervimos en abundante agua. Una vez hervido,lo escurrimos bien,lo cortamos en trocitos pequeños y lo rehogamos en una sartén con aceite y ajito picado.
Batimos los huevos y los agragamos a la sartén. En un principio removemos un poquito para que se cuaje bien por el centro y ya se deja quieta como una tortilla normal.
Cuando le demos la vuelta hay que tener cuidado porque resulta muy blandita y se puede romper.
En la foto la decoré con un tomate cherry,que me encantan porque explotan en la boca, y un poquito de mahonesa.
Dedicad un minuto de vuestro tiempo a todas las mujeres de vuestro alrededor.
Queréis…
Esta entrada está dedicada a todas las mujeres del mundo